Capítulo 10 · ~5 min
Un Destello de Esperanza
Cuando la Luz se Apaga
El quirófano permanecía en una penumbra casi total, rota únicamente por la débil luz de las linternas que Elisa y Andrés sostenían con manos que ya comenzaban a temblar, no solo por la tensión sino también por el cansancio que la operación y el apagón prolongado les imponían. El silencio era pesado, interrumpido solo por los pitidos irregulares del monitor que aún funcionaba gracias a una batería de emergencia, y el sonido de las respiraciones controladas del paciente, que aún dependía por completo de ellos para sobrevivir.
Elisa, con el ceño fruncido, examinaba el panel eléctrico que estaba a un lado del quirófano, buscando alguna indicación que pudiera guiarla para restablecer la energía. "Tenemos que encontrar una manera de hacer funcionar el generador", murmuró, más para sí misma que para Andrés, aunque sabía que él escuchaba cada palabra. Andrés, por su parte, mantenía una mano firme sobre el pecho del paciente, asegurándose de que el anestésico funcionara correctamente, mientras con la otra sostenía la linterna apuntando hacia la cara de Elisa para facilitarle la visión.
—¿Crees que el generador está dañado? —preguntó Andrés, su voz baja pero cargada de preocupación.